Exigen empresarios a EPN un alto a la violencia

76

Por: La Redacción.

Ciudad de México., 28 de mayo del 2018.- La mayor patronal mexicana, Coparmex, ha pedido este lunes al Gobierno de Enrique Peña Nieto iniciar una reforma en seguridad pública que contemple la profesionalización de las policías y que atienda y mejore la procuración de justicia ante el aumento de la violencia que ha obligado a algunas empresas mexicanas a cerrar sus centros de distribución. “No es momento de esperar a que termine la contienda electoral, ni mucho menos de que tome posesión un nuevo gobierno en 2019. Es momento de actuar de inmediato”, ha destacado en un pronunciamiento el sindicato patronal más grande del país.

La violencia en México no da tregua y cada vez golpea con más fuerza al sector empresarial. El robo de combustible se disparó un 34% durante marzo. En el primer trimestre del año ocurrieron 852 atracos en trenes y vías (un incremento del 581%) y hubo 3.357 robos de mercancías, según datos de la patronal. “La inseguridad está dejando un severo daño económico, un impacto sobre la capacidad de nuestro país de atraer inversión, generar empleo y desarrollar un círculo virtuoso de pacificación a partir de la generación de riqueza”, dice en un comunicado la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

Desde principios de este mes, Grupo Lala, el gigante de los productos lácteos en México, cerró su centro de distribución de Ciudad Mante, en el Estado de Tamaulipas (noreste) por las condiciones de inseguridad que hay en esa región disputada por violentos cárteles. En una escueta nota de prensa difundida la semana pasada dijo que está colaborando con las autoridades para “reiniciar actividades en cuanto sea posible”. Hace poco más de dos meses, Femsala mayor embotelladora de Coca-Cola del mundodecidió cerrar su centro de distribución de Ciudad Altamirano, en el Estado de Guerrero (sur del país) con el objetivo de “preservar la integridad y la seguridad de sus empleados”.

La patronal propone al Gobierno de Enrique Peña Nieto diseñar estrategias que atiendan al sistema de justicia en su totalidad. Una de las propuestas es profesionalizar y dignificar los cuerpos policiales del país que asciende a unos 2.800 agentes. “Al momento, 6 de cada 10 policías no cuentan con el entrenamiento o equipo necesario para poder realizar sus labores”, se denuncia. Otro punto que solicita Coparmex, liderada por Gustavo de Hoyos, es mejorar la procuración de justicia mediante una Fiscalía autónoma que genere confianza en la población.

Uno de los puntos clave para mejorar la seguridad, apunta, es reformar el sistema penitenciario mexicano. Se requieren cárceles menos costosas y más eficientes que cumplan con el objetivo de castigar y reinsertar. La última demanda del organismo es la creación de una secretaría (ministerio) de seguridad pública. La elección, se expone en el escrito, no es una excusa para dejar la gobernabilidad del país como una segunda prioridad en la agenda. “El crimen no opera conforme a los ciclos políticos y por ello nuestras autoridades no deben hacerlo tampoco”.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) se ha sumado al exhorto de mejorar la seguridad ante la violencia que se ha convertido en los mayores obstáculos para la actividad productiva. “No podemos permitir que se despoje a los trabajadores de lo que ganan a diario con tanto esfuerzo; ni podemos aceptar que se obstruya y afecte a las empresas que generan empleos, porque no existen condiciones de seguridad para operar”, dice Juan Pablo Castañón, presidente del CCE en un comunicado.

La Mina Dolores, ubicada en Chihuahua (norte) y operada por el grupo canadiense Pan American Silver Corp, ha reducido sus actividades ante la violencia. La planta, donde trabajan más de 1.800 empleados según el CCE, se suma a la lista de empresas afectadas por la inseguridad. El transporte ferroviario también ha sufrido embates de los criminales. Grupo México denunció que sus subsidiarias Ferromex y Ferrosur, las principales vías de transporte de mercancías, han sufrido siete descarrilamientos debido a sabotajes en la ruta que va de Ciudad de México a Veracruz. El impacto económico es de unos 312 millones de pesos (unos 17 millones de dólares) entre las ventas perdidas, la sustracción de bienes de los trenes y las reparaciones en vías, locomotoras y carros.

En plena campaña electoral los homicidios no cesan. Tan sólo el mes pasado hubo un promedio de 90 asesinatos diarios. Castañón pide a los candidatos que aspiran a un puesto de elección popular, que realicen propuestas realistas, soluciones efectivas y acciones viables para poner fin a la inseguridad y combatir el crimen organizado y la corrupción. “Queremos que los candidatos se comprometan a escuchar a la sociedad y a resolver los problemas que enfrentamos”, manifestó.

________________________________________________________________________

Mexico City., May 28, 2018.- The largest Mexican employers, Coparmex, has asked the Government of Enrique Peña Nieto on Monday to initiate a reform in public security that contemplates the professionalization of the police and that attends and improves the procurement of justice before the increase in violence that has forced some Mexican companies to close their distribution centers.

“It is not time to wait for the electoral contest to end, much less that a new government takes office in 2019. It is time to act immediately,” the largest employers’ union in the country highlighted in a statement. Violence in Mexico does not let up and increasingly hits the business sector. Fuel theft skyrocketed 34% during March. In the first quarter of the year there were 852 robberies in trains and roads (an increase of 581%) and there were 3,357 robberies of merchandise, according to the employers’ information.

“The insecurity is leaving a severe economic damage, an impact on the ability of our country to attract investment, generate employment and develop a virtuous circle of peace from the generation of wealth,” says the Confederation of Employers of the Republic in a statement Mexican (Coparmex).

Since the beginning of this month, Grupo Lala, the giant of dairy products in Mexico, closed its distribution center in Ciudad Mante, in the State of Tamaulipas (northeast) due to the insecurity conditions in that region disputed by violent cartels. In a brief press release released last week he said he is working with the authorities to “restart activities as soon as possible.”

A little over two months ago, Femsa, the world’s largest Coca-Cola bottler, decided to close its center of distribution of Ciudad Altamirano, in the State of Guerrero (south of the country) with the objective of “preserving the integrity and safety of its employees”.

The employers propose to the Government of Enrique Peña Nieto to design strategies that address the justice system as a whole. One of the proposals is to professionalize and dignify the police forces of the country that amounts to about 2,800 agents.

“At the moment, 6 out of every 10 policemen do not have the training or equipment necessary to carry out their work,” denounces. Another point requested by Coparmex, led by Gustavo de Hoyos, is to improve the procurement of justice through an autonomous Public Prosecutor’s Office that generates trust in the population. One of the key points to improve security, he says, is to reform the Mexican penitentiary system. Less expensive and more efficient prisons are needed that fulfill the objective of punishing and reinserting.

The agency’s latest demand is the creation of a secretariat (ministry) of public security. The election, stated in the letter, is not an excuse to leave the country’s governability as a second priority on the agenda.

“Crime does not operate according to political cycles and therefore our authorities should not do it either.” The Business Coordinating Council (CCE) has joined the call to improve security against violence that has become the biggest obstacles to productive activity.

“We can not allow workers to be stripped of what they earn daily with so much effort; nor can we accept that it obstructs and affects companies that generate jobs, because there are no safe conditions to operate, “says Juan Pablo Castañón, president of the CCE in a statement. The Dolores Mine, located in Chihuahua (north) and operated by the Canadian group Pan American Silver Corp, has reduced its activities in the face of violence.

The plant, where more than 1,800 employees work according to the CCE, joins the list of companies affected by insecurity. Rail transport has also been hit by criminals. Grupo Mexico denounced that its subsidiaries Ferromex and Ferrosur, the main transportation routes for goods, have suffered seven derailments due to sabotage on the route from Mexico City to Veracruz.

The economic impact is about 312 million pesos (about 17 million dollars) between lost sales, the theft of goods from trains and repairs on tracks, locomotives and cars. In the middle of electoral campaign the homicides do not stop.

Only last month there was an average of 90 daily murders. Castañón asks candidates who aspire to a position of popular election, to make realistic proposals, effective solutions and viable actions to end insecurity and fight organized crime and corruption. “We want the candidates to commit to listen to society and solve the problems we face,” he said.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

*

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.