Entre la exigencia de justicia y el manipuleo político de la necesidad de los chihuahuenses

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Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., 26 de enero del 2018.- Las evidencias de corrupción que ha presentado en sus investigaciones la Fiscalía General del Estado (FGE) con respecto a estos temas y la forma de actuar por parte del Gobierno Federal que encabeza el presidente de México, Enrique Peña Nieto, dejan de manifiesto que los tentáculos del poder se mueven para su beneficio particular, olvidándose de los derechos de los ciudadanos a tener un mejor país.

En México, existe varias aristas que han quedado demostradas con la participación nefasta de políticos corruptos y medios de comunicación a modo, estos últimos han olvidado el respeto al derecho al acceso a la verdad ocultándola bajo contratos millonarios para el beneficio propio y de la clase política en turno, la verdad se ha convertido en un “botín político”.

Desde que el gobernador del estado de Chihuahua comenzó con eso que muchos pudieran llamar “golpeteo político” con la idea de meter a la cárcel al exgobernador priista, César Horacio Duarte Jáquez por los delitos de enriquecimiento ilícito, desvió de recursos y lo que resulte, se han vertido una serie de opiniones encontradas que van desde el reclamo social hasta el aplauso por encabezar hasta una caravana para evitar que el manipuleo de un sistema a “modo” no le otorgue a los chihuahuenses la justicia que ellos están clamando.

Dentro de este reclamo social se encuentra el incremento de la inseguridad, principalmente dentro del rubro de homicidios dolosos, los cuales a decir de la Fiscalía General del Estado (FGE) el 74 por ciento se encuentran relacionados con el crimen organizado, muchos dirán es un pretexto más porque Javier Corral Jurado “no sabe gobernar”.

La realidad es que el endeudamiento desmedido, el robo a despoblado del que han sido victimas los chihuahuenses dentro de sus instituciones, en especial la FGE ha dejado a Chihuahua en indefensión principalmente dentro del tema de seguridad, pues, aunque se han logrado detectar elementos de dicha corporación relacionadas con el crimen organizado, es poco o casi nada lo que los policías pueden hacer con vehículos obsoletos, dañados y equipo táctico deficientes.

Prueba de ello es la inversión de 7.5 millones de pesos en la adquisición de tres vehículos blindados que resultaron inoperantes, por lo que quedaron solamente para ser utilizados para exhibición, la adquisición de armas y de uniformes a los elementos de dicha corporación que nunca fueron entregados, pero si cobrados, estos y muchos actos de corrupción denunciados y que forman parte de los “Expedientes X”.

El robo a los chihuahuenses derivados por la corrupción no solamente ha dejado estragos en materia de seguridad, sino en otros rubros como salud, educación impartición de justicia, desarrollo de obra pública, la cual se encuentra sufriendo la peor crisis en años.

Es en ese tenor que la exigencia de justicia que encabeza el mandatario estatal del Estado de Chihuahua es justa y debería estar acompañada de acciones fuertes, pero consientes en no caer en el “manipuleo” ni mediático mucho menos político.

La exigencia del derecho a la igualdad con respecto al trato que da la federación a Chihuahua en proporción a las demás entidades federativas siempre ha sido la lucha de gobiernos anteriores, sin embargo, el temor a no ser escuchados, el conformismo político ha dejado de lado esta lucha que como hemos visto va de la mano de la corrupción, la cual fue tomada por parte de Javier Corral Jurado, cuyo Gobierno ha sido victima de discriminación, robo y en medio del cinismo de sus opositores buscan desprestigiar su lucha.

Javier Corral Jurado esta caminando en una marcha, una caravana junto con chihuahuenses que convencidos que juntos podrán cambiar un sistema podrido, que ya no, nos sirve, donde el hartazgo ha culminado en un movimiento que se encuentra recorriendo por más de 15 días el mayor número de ciudades hasta lograr arribar a la Ciudad de México.

Ellos están caminando, dando a conocer lo ocurrido en Chihuahua, destapando la podredumbre que invadió como siempre al Gobierno y no digo de que color pues es evidente que quien se sienta en la silla desea servirse a la proporción que más le convenga.

Lo importante no es el acto en si de la caravana, sino de la trascendencia del poder ciudadano cansado de vivir sometido por una clase política y empresarial abusiva, que simula una democracia que no existe, por ello es importante la unidad emanada de un movimiento que, en medio de una exigencia de justicia se fortalece, crece y hace temblar a los empoderados de Los Pinos.

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