Centros de Rehabilitación y la “línea delgada entre la vida y la muerte”

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Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., 5 de noviembre del 2017.- Han trascurrido más de cuarenta días luego de la masacre ocurrida en el Centro de Rehabilitación “Uniendo Familias para Vivir Mejor” donde cuatro personas fuertemente armadas arremetieron a balazos en contra de un grupo de personas arrebatándole la vida de manera inmediata a 15 de ellas y dejando heridas a otras ocho más.

De inmediato las autoridades chihuahuenses refirieron que dicho ataque había sido perpetrado debido a un asunto de “pandillas” derivado por el tema de la disputa de la venta de drogas entre Aztecas y Mexicles, los cuales fueron detenidos semanas después de haber perpetrado el crimen.

Sin embargo, el miedo continua latente al interior de estos lugares, donde al momento de ocurrir los acontecimientos presentaron una baja de personas que eran atendidas de su adicción en dichos centros de rehabilitación, así lo dio a conocer el presidente de la Unión de Centros de Rehabilitación de Chihuahua Libre de Adicciones, el pastor Alfredo Vega, después de la masacre “muchas familias se sintieron inseguras y fueron a sacar a sus familiares”.

En el ambiente sentimos el temor de que se den nuevos ataques en contra de los Centros de Rehabilitación, por esas razones muchos se han ido sin terminar incluso su proceso, el riesgo es latente de que los pacientes vuelvan a recaer pues “no están preparados para enfrentar su adicción allá afuera”, dijo Alfredo Vega.

Con respecto al tema de la seguridad, para el resguardo de integridad de los internos de los Centros de Rehabilitación se propuso por parte de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) de Chihuahua, colocar “botones de pánico” no obstante, esa posibilidad se quedó en análisis.

Es necesario que, se triangulen las estrategias de seguridad entre todos los sectores de la sociedad para con ello mejorar la calidad de vida de todos, dijo Alfredo Vega a días de haberse perpetrado la masacre.

Pero qué hacer cuando una persona adicta arriba a un centro de rehabilitación con el interés de curarse, sin embargo, arrastra un pasado lleno de conflictos de la calle, “no podemos discriminarlo” expresó Alfredo Vega, nuestra obligación moral es decirle ¡pásele!

Lo más importante de todo, cuando una persona adicta llega a un centro, es con la intención cambiar, de rehabilitarse lamentablemente muchas de las veces la contra parte “no alcanza a entender” esta transformación porque etiquetan a la persona por el “tatuaje” o por la droga, es ahí donde se entra en un conflicto, aseveró el pastor.

Sin embargo, se conocen testimonios de personas que vivieron inmersas en las drogas y todo lo que conlleva esta enfermedad que termina en la mayoría de los casos con la vida del adicto, en otros casos al final del camino un reducido grupo logran una transformación en sus vidas, llegado así a una curación y a la construcción incluso de una familia estable.

Los verdaderos retos de los Centros de Rehabilitación no solamente van relacionados a “sacar adelante” a las personas que padecen una adicción sino la de enfrentar la ausencia de médicos y psicólogos que apoyen a estas personas que llegan a estos lugares con la intención de curarse, sin embargo, debido a estas carencias es complicado llevar a cabo la recuperación, dijeron los directores de algunos de estos lugares.

Aunque no hay duda de casos de éxito, los cuales son palpables al momento de escuchar esos testimonios que apuntan a una recuperación de las adicciones, acontecimiento que se puede percibir durante las reuniones en donde se conglomeran los pacientes para compartir sus experiencias luchan día con día por salir adelante.

En la ciudad de Chihuahua, existen alrededor de 35 centros de rehabilitación de los cuales 21 forman parte de la Unión de Centros de Rehabilitación de Chihuahua Libre de Adicciones, sin embargo, con los otros se lleva una buena relación, ya que cuando arriban mujeres o adolescentes con nosotros y de acuerdo con lo establecido, no los podemos atender, los canalizamos a otros centros, por eso la relación es estrecha entre nosotros, explicó el pastor Alfredo Vega.

Para llevar a cabo la rehabilitación de las personas adicta se tiene que establecer un protocolo de atención y este se encuentra basado en externarle a las personas que ingresar a que el centro es ese es un “lugar para curarse, más no para refugiarse”.

Claro está que la responsabilidad de que estos lugares funcionen como debe ser, se encuentra en manos de la Comisión Estatal Contra las Adicciones, quienes deben de estar reforzando “ciertos” lugares de manera continua, pero simplemente “no lo hacen”, ellos ya sabían de ese lugar y que no estaba operando bien, dijeron los directores de los Centros de Rehabilitación.

La Comisión Estatal Contra las Adicciones no tiene una “buena relación con los directores de los Centros de Rehabilitación para decir quienes están bien o mal, solo se inspecciona a los que están trabajando bien y a los que no, nunca los visitan”, refirieron.

De acuerdo a la encuesta Nacional Contra las Adicciones señala que cada adicto al alcohol y a las drogas comete de tres a cinco delitos diarios, desde el fuero común hasta del ámbito federal, si cada Centro de Rehabilitación tiene recluidos para su tratamiento cerca de cien personas, esto se traduce en un importante ahorro tanto de recursos dentro de los penales como en materia de seguridad, sin embargo, a pesar de ello no se tienen etiquetados recursos de manera particular para estos lugares.

El Gobierno es quien debe de garantizar la seguridad y el rescate de las personas adictas a alguna droga, llámese alcohol o algún estupefaciente, sin embargo, antes de hacer eso se promovió una ley para el uso lúdico de la marihuana, sin antes promover una ley General de Adicciones en donde se atienda el problema.

Sin embargo, la promoción que se le dio a la “legalización de la marihuana” con fines terapéuticos y lúdicos termino por incrementar el número de adictos debido a que las personas creyeron en la “falacia” que esta droga era legal, terapéutica y no causaba adicción.

Actualmente en el estado de Chihuahua la Secretaría de Salud tiene registrados un total de 90 centros de rehabilitación de los cuales solo 15 se encuentran avalados por la Comisión Nacional Contra las Adicciones (CONADIC).

Los demás centros que no están avalados por la CONADIC se encuentran ofreciendo sus servicios bajo la Norma Oficial 028, la cual establece criterios de regulación para este tipo de establecimientos, sin embargo, estos 75 lugares carecen de registro.

Incrementos en los consumos de drogas en Chihuahua

El consumo de las drogas en los jóvenes ha tenido un fuerte impacto social y de acuerdo con el director del Centro de Integración Juvenil, dr Ramiro Vélez Sagarnaga, la heroína tiene una impresionante capacidad adictiva y es una droga que ha tenido una permanencia en Ciudad Juárez y en Chihuahua relativamente estable, a nivel nacional la media de consumo de esta droga no rebasa el 3.5 por ciento y en el caso de nuestro estado hablamos de que se mantiene en cifras arriba del 24 y del 25 por ciento aproximadamente.

El debate de la legalización de la marihuana para usos medicinales ha derivado una serie de confusiones, debido a que los jóvenes “piensan que es una droga inocua que no les va a generar adicción, ningún daño”, cuando está científicamente está comprobado que genera un “síndrome de abstinencia” y un trastorno por el uso de esta sustancia.

Mucha de la violencia que actualmente vivimos se encuentra estrechamente relacionada al consumo de drogas, principalmente al consumo de cristal, ya que esta sustancia afecta “enormemente la corteza prefrontal” es decir, donde se encuentran los lóbulos frontales donde se mantiene el “control de impulsos” es básicamente se encuentra localizado el “freno de mano” para no realizar muchas de las conductas antisociales que hoy en día nos encontramos presenciando.

Si esta droga está afectando principalmente la parte frontal del cerebro, es evidente que vamos a tener una serie de afectaciones no solamente en la parte clínica del paciente que consume esta droga, sino además desde el aspecto social, se percibe una descomposición social evidente, aseveró el director del Centro de Integración Juvenil.

La droga y su impacto en la Seguridad Pública

El impacto de las drogas en el ámbito de la Seguridad Pública demarca en el estado de Chihuahua un evidente incremento de los índices de criminalidad principalmente en el número de homicidios dolosos, los cuales suman a partir del inicio de la administración del gobierno de Javier Corral Jurado, mil 929 personas ejecutadas hasta el mes de septiembre, esto de acuerdo con cifras proporcionadas por la Fiscalía General del Estado (FGE).

El mes más violento de la administración de Javier Corral Jurado es junio con 220 muertos junto con octubre con 209 ejecutados de los cuales el 80 por ciento de estos homicidios se encuentra estrechamente relacionado con el narcotráfico, aseguraron las autoridades de Chihuahua.

Vélez Sagarnaga, explicó que las drogas sin excepción alguna tienen como principal objetivo el órgano blanco es decir, “el cerebro” y en este hay un circuito de la adicción que si se empieza a trabajar se va a desarrollar un “patrón de dependencia”, además de una serie de conductas de “ludopatía”, es decir una adicción a los juegos de azar o a las apuestas, o a otras como las redes sociales, al uso de los móviles o celulares, que ya se reconocen como adicciones, finalmente el uso de cualquier tipo de drogas es solo el detonante para una serie de adicciones en cascada que deriva en una serie de problemas en la persona que de no ser atendidas a tiempo y de manera adecuada causan su destrucción.

El 70 por ciento de las personas que generalmente suelen caer en el uso y abuso de drogas principalmente son adolescentes y adultos jóvenes, es decir personas de 15 y 30 años, entre el 70 por ciento de la población en tratamiento en los Centros de Integración Juvenil.

 

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